miércoles, 2 de marzo de 2016

Ready Player One



Estamos en el año 2044 y, como el resto de la humanidad, Wade Watts prefiere mil veces el videojuego de OASIS al cada vez más sombrío mundo real. Se asegura que esconde las diabólicas piezas de un rompecabezas cuya resolución conduce a una fortuna incalculable. Las claves del enigma están basadas en la cultura de finales del siglo XX y, durante años, millones de humanos han intentado dar con ellas, sin éxito. De repente, Wade logra resolver el primer rompecabezas del premio, y, a partir de ese momento, debe competir contra miles de jugadores para conseguir el trofeo. La única forma de sobrevivir es ganar; pero para hacerlo tendrá que abandonar su existencia virtual y enfrentarse a la vida y al amor en el mundo real, del que siempre ha intentado escapar.



Ready Player One debe ser la novela con más alusiones a la cultura pop de los 80 de las historia. Y es que al morir el creador de OASIS, la realidad virtual al que todos están enganchados, deja tras de sí una fortuna multimillonaria que heredará aquel que encuentre el "huevo de pascua"; algo que sólo conseguirán aquellos que dominen a la perfección el tema que el creador más amaba: Los años 80 y toda la cultura pop de la época.



He de reconocer que me leí casi la mitad de la novela prácticamente del tirón. La historia me enganchó desde las primeras páginas y aunque ni el protagonista, ni sus colegas, son unos personajes a los que cogiera mucho cariño, realizaban bien su función de transportarme a un mundo tan alucinante como cargado de nostalgia. La prosa tampoco es sublime, pero cumple con creces a la hora de mostrar escenas de acción. El autor no se anda con rodeos ni con metáforas y utiliza un lenguaje directo y ameno. Lo que sin duda hizo que cayera rendido, por lo menos al principio, ante Ready Player One eran todas esas alusiones a una época que yo también había vivido. Una época cargada de buenas películas, buena música, y de la edad de oro de los videojuegos.



Cazafantasmas, Star Wars, Star Trek, Atari, Dungeon & Dragons, Regreso al Futuro, Legend, Ultraman, Aple II, etc, son algunos ejemplos de la cultura de esa época que el autor utiliza y la hace formar parte de su historia insertándola en ese mundo virtual llamado OASIS, tocando de esta manera la fibra sensible y nostálgica del lector.
Pero llega un momento que empacha, ya que no hay página en la que no hable sobre aquella película, aquel videojuego o tal grupo de rock. Incluso el sistema de aventura para hacerse con el "huevo de pascua" se vuelve repetitivo y falto de emoción. Si bien es cierto que la batalla final goza de gran épica. 

El autor con un Delorean. No me lo hubiera podido imaginar ni en mil años...


En cierto modo he echado de menos más historia fuera de OASIS. Más historia en el mundo real que Ernest Cline sólo nos deja entrever ( y que tiene muy buena pinta), y menos en ese mundo virtual que es un corta y pega de los 80.
Sin duda Ready Player One es un libro del que disfrutarás mucho si además de friki te apasiona la cultura, y dominas, de los 80. Sino seguramente no encontrarás la gracia a muchas de las alusiones que se hacen en él.

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